lunes, 29 de noviembre de 2010

Perdón, pero hoy no puedo pensar. Me levante y siento que la angustia me va a partir al medio, ese miedo que siento me duerme la cara, no me deja respirar. Me veo parada al filo de una montaña, me quiero tirar, me quiero morir.

Nadie se da cuenta de las mentiras, del odio y el rencor que tengo, no me dejan dormir, no me dejan comer, como si la comida me va a hacer feliz, que idiotez. Miento sin parar… si mama! Comí de la abuela, mentira, pueden pasar días que no pruebo bocado. Se me nubla la vista, me tambaleo en la calle, mi mente esta en blanco. Quiero desaparecer lentamente, y no dejar el mínimo rastro. Quien va a reparar mi corazón roto? Hasta ahora nadie se aventuró y si trataron de hacerlo, yo con todas mis fuerzas los empujaba, me niego a ceder. Me canse de pelear con cosas que existen pero no veo. Quien me va a entender a estas alturas? Mi viejo me trata de loca, mi vieja me obliga a comer, ya no la soporto, mi hermana ocupa mi lugar y no me deja vivir en paz. A veces me pregunto por qué no desaparecen de la faz de la tierra, déjenme ser a mi manera, con mi punto de vista, con mi opinión.

Trato con todas mis últimas fuerzas de dar un giro de 180 grados, pero no puedo, pensé que la terapia me iba a sacar a adelante, estaba muy equivocada. Abandone a mitad de camino, simplemente sentía que no me ayudaba en lo más mínimo, entraba al consultorio confundida y salía el doble. Mi psicóloga no me entendía, no me ayudaba. No iba a tolerar tener que tener otra persona en la lista de gente que no me entiende, no! Trato de concentrarme, de enfocarme en un futuro, en seguir construyendo mi camino, pero un eco retumba en mi interior, me hace débil, insegura.

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